Wednesday, March 29, 2006

EL CRIMEN DE LA CALLE ARAMBERRI


EL CRIMEN DE LA CALLE DE ARAMBERRI
(Lorena Zúñiga)

Este es un hecho, que a la fecha, sigue atrayendo a todo aquel que oye de éste caso. Aparentemente el número 1026 de la Calle José Silvestre Aramberri en la Cd. de Monterrey, N.L., México, es una casa que data de principios de 1900, muy vieja y descuidada, demostrando que no se la ha puesto el más mínimo interés en su conservación. Pero lo que atrae más a las personas no es su casi extinta arquitectura, o la malla ciclónica que cubre todo el frente de la casa, o el patio descuidado lleno de árboles viejos, el cual se vé desde la calle.Lo que hace a ésta casa tan especial fue la tragedia que tuvo lugar en su interior, de la cual no voy a profundizar por ser un hecho muy delicado, peri si comentaré sus consecuencias. Pues éste crimen fué de los más terribles en toda la historia de Nuevo León hasta nuestros días.Mientras corría el año 1933, la casa Aremberri fué escenario y mudo testigo, de muestra de la locura causada por la ambición humana. En ese tiempo era hogar de una de las familias más respetadas y de abolengo en la región. Un día, mientras el Señor de la casa iba a trabajar, su esposa e hijas fueron atacadas por tres sujetos los cuales deseaban saber la ubicación de un cofre lleno de monedas de plata. En el comedor de la casa, es donde éstos seres, a los cuales no se les puede llamar humanos, torturaron de la manera mas horrenda sangrienta y cruel de dos mujeres, el alma de casa y su hija. La investigación de este caso fue dificil, ya que no había rastros de que las puertas hayan sido forzadas, y como testigo estaba el perico mascota de la familia, quien fué pieza clave para la captura de los asesinos, ya que con sus escandalozos gritos repitió palabras de una de sus dueñas"No me mates Gabriel, no me mates".Esto armó las pistas necesarias para que las autoridades capturaran al sobrino de la familia, y después a sus complices. A los tres homicidas se les aplicó la "Ley Fuga" a manera de escarmiento. Desde esa lejana fecha, en ésa casa han pasado muchísimos hechos sobrenaturales, desde escuchar los lamentos de las mujeres hasta ver o sentir su presencia. El caso tomó mucha fuerza hace unos años, cuando un par de reporteros (Reportajes de Alvarado) conocido programa Regiomontano. Entraron a la casa para averiguar supuestos hechos paranormales. Al salir de la casa por atender otra noticia, los reporteros sufrieron un grave accidente automovilístico, al revisar el material que obtuvieron en la casa se escucha claramente un grito lejano y hueco.Esto motivó a que muchos programas hicieran sus investigaciones (incluso se llamó a Carlos Trejo, investigador mexicano especialista en hechos paranormales, autor del libro "cañitas")Pero no se ha dado una explicación a los hechos inexplicables de la casa. La casa tuvo que ser cerrada al público ya que muchas personas de todos los niveles, especialmente los jóvenes, entraban a la casa buscando ser testigos de algú hecho sobrenatural, para rezar por el alma de las dos mujeres, o para satisfacer su enorme morbo.La casa ya no sigue igual que en el año 1933, en la sala no se encuentra los muebles que fueron testigos mudos del horror y del dolor provocados a la familia.La recámara sigue en pie y en donde los testigos comentan que se aprecia un recuadro con el rostro desfigurado de una mujer (posiblemente el del ama de la casa). Se pasa del comedor, lugar donde se cometió el crimen. La cocina, el sanitario, la bodega, el patio, todo sigue ahí. en toda la casa se siente la tensión, la cual solo motiva a pedir por el eterno descanso de las almas atormentadas, cuya esencia queda impresa en la casa, acompañada de un fuerte olor a azufre.Hace algunas semanas, un grupo de reporteros de noticieros Televisa Monterrey, entraron a grabar, la casa era desolada, gris, con un olor a dolor, y desesperación.Este grupo de reporteros no vio nada anormal, sólo se sentía una presencia. Al sacar la edición del reportaje, sorprendentemente se escucharon clarísimo el alarido una mujer, con un semblante terrible!!. Este caso fué muy visto en la Ciudad de Monterrey, pues la gente seguía pidiendo ver las imágenes por más de un mes. Siendo el tema principal de varios libros, la casa del "Crimen de Aramberri" es visitada por curiosos e investigadores, quienes aseguran que en la noche se pueden oir los lamentos de las almas que penan en la casa, y a veces puedes ver asomadas por la ventana o corriendo por el patio o el interior de la casa a las inquilinas que posiblemente nunca se irán.Aún después de décadas, no se termina la pesadilla en la calle de Aramberri.

Wednesday, March 22, 2006

LA PRINCESA MENDOSIANA

LA PRINCESA MENDOSIANA
(Jean Lorrain)

La princesa Mendosiana tenía seiscientos años; hacía seis siglos vivía bordada sobre el terciopelo con su cara y sus manos de seda pintada, estaba revestida de perlas con una gola tan recargada de adornos que se doblaba, y los arabescos de su túnica eran del oro más puro.
Un manto azul, flordelisado de anémonas, estaba abrochado a su pecho por regias pedrerías y orlaban el borde de su traje cuentas de zafiro.
Había figurado mucho tiempo en las procesiones y en las fiestas reales. Se le sacaba entonces izada en el asta de una bandera, y el brillo de sus joyas animaba al pueblo y a sus grandes damas. Eran los tiempos felices en que bajo el estremecimiento de las oriflamas deslumbrantes de las calles empavesadas se aclamaba a la princesa Mendosiana. Después se la guardaba ceremoniosamente en el tesoro de la catedral y se le mostraba a los extranjeros que pagaban por verla.
Era una maravilla esta princesa milagrosa. Había nacido del sueño y del trabajo obstinado de veinte religiosas que durante cincuenta años habían penado, haciendo con las madejas de seda y plata la deliciosa hierática figura.
Sus cabellos eran de seda amarilla; se habían incrustado en el sitio de sus pupilas dos turnamalinas del más bello azul y tenía una gavilla de lirios del más bello terciopelo blanco apoyados sobre el corazón.
Luego pasó la era de las procesiones, se abolieron los tronos, desaparecieron los reyes, avanzaba la civilización y la princesa de perlas y seda pintada permaneció confinada en la sombra y el silencio de la catedral.
Allí pasaba su vida en le claroscuro de una cripta, entre un montón de objetos extraños que gesticulaban en los ángulos: había viejas estatuas, copones junto con viejas estatuas, copones junto con custodias, viejos ornamentos de iglesias, copas aún rígidas y como tejidas de sol y que se extinguían lentamente en la noche con cálices en los cuales no se oficiaba ya.
Había también un viejo Cristo arrimado en un rincón y velado de telas de araña y nunca se abría la puerta de la capilla súbitamente; todas estas viejas cosas dormían allí enterradas, olvidadas, y una gran desesperación hirió en el pecho la princesa Mendosiana.
Y prestó atención a los consejos del ratón rojo, un insidioso ratoncillo, vivo como el relámpago y tenaz e impertinente, que hacía años la asediaba: Y ¿por qué obstinarse en permanecer cautiva, acorazada por estas perlas y estas bordaduras que te aprisionan? La tuya no es vida, tú no haz vivido nunca, ni el tiempo en que resplandecías bajo el cielo azul de las fiestas suntuosas, aclamada por la embriaguez de las multitudes, y ahora, ya ves, te han olvidado, estás muerta. Si quisieras, con mis agudos dientes desharía uno a uno los puntos de seda y de cordoncillo de oro que te tienen presa desde hace seiscientos años, inmóvil en el terciopelo espejeante que entre nosotros no tiene ya brillo. Esto quizá te haga daño, sobre todo cuando descosa cerca de tu corazón, pero empezaré por los anchos contornos, los de las manos y los del rostro, y podrás ya desperezarte y moverte, y verás qué hermoso es vivir y respirar. Bella como eres, con tu rostro de princesa de cuento y rica con los fabulosos tesoros que adornan tu vestido, te harás vestir por las grandes modistas, se te tomará por la hija de un banquero y te casarás por lo menos con un príncipe francés.
Tienes sobre ti caudales de pedrerías. Ven déjame liberarte y revolucionarás el mundo.
¡Si supieras qué hermoso es ser libre, respirar voluntariamente el viento y seguir su solo capricho! Estás acorazada por esos ópalos y esos zafiros como un caballero en su armadura y jamás has combatido. Conozco el camino que conduce a la felicidad. Sal fuera de tu estuche de bordaduras, daremos juntos la vuelta al mundo y te prometo un trono y el amor de un héroe. Y la princesa Mendosiana consintió: el ratoncillo rojo comenzó inmediatamente su obra asesina; sus dientes aserraban , cortaban, limaban en el terciopelo roído por los mitos: resonaban las perlas al caer una a una, y en las noches claras como en los bellos días, en la cripta alumbrada por un respiradero, el ratoncillo rojo cortaba, roía, trabajaba siempre.
Cuando atacó la famosa gola de nácares y perlas, la princesa Mendosiana tuvo la impresión de un frío agudo en el corazón.
Hacía varios días se sentía como temblorosa y más ligera y singularmente ágil en medio de todos aquellos puntos deshechos, ondulaba en la tela como animada de un soplo, y esperaba, arrobada, que el ratón concluyera su obra.
Al introducirse el diente del roedor en su pecho, la princesa de seda y lentejuelas desfallecía; la cascada blanda de las coposas sedas, de los galones y de ceniza sobre las losas de la oscura capilla; algunos cabujones rodaron como granos de trigo y el viejo terciopelo espejeante de la bandera se desgarró hacia abajo.
Así murió la princesa Mendosiana por haber escuchado los insidiosos consejos de un ratoncillo rojo.

Friday, March 17, 2006

Inauguración





Esperando
agilizar
la revista
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